
Si alguna vez has jugado al pool en un bar, pub o discoteca, probablemente hayas visto una situación muy habitual: dos jugadores están disputando una partida y varias personas esperan alrededor de la mesa para poder jugar.
En muchos locales existe una costumbre o norma no escrita para organizar estos retos: el jugador que gana permanece en la mesa y el siguiente jugador entra a jugar contra él.
A esta forma de jugar se la conoce popularmente como el Rey de la mesa o Rey de la pista.
¿Qué significa ser el Rey de la mesa?
El Rey de la mesa es una forma popular de llamar a este sistema de juego en el que el ganador permanece en la mesa y se enfrenta al siguiente jugador.
También puede conocerse como Rey de la pista, mesa de retos o simplemente como una mesa en la que el ganador se queda.
En inglés pueden encontrarse expresiones como King of the Hill, King of the Table o Challenge Table, aunque el nombre puede variar dependiendo del país y de las normas de cada local.
La idea es siempre muy sencilla:
Ganas → te quedas.
Pierdes → sales.
Mientras el jugador que está en la mesa siga ganando, continúa jugando contra los siguientes rivales.
¿Cómo se juega al Rey de la mesa?
Habitualmente se trata de partidas rápidas de bola 8, jugadas en mesas monedero de 7 pies, muy habituales en bares, pubs, discotecas y otros locales de ocio.
El objetivo no es disputar un torneo formal, sino jugar partidas rápidas entre los jugadores que quieren utilizar la mesa.
El ganador se queda
La regla principal es que el ganador permanece en la mesa.
Si gana la partida, continúa jugando contra el siguiente jugador que tenga el turno.
El perdedor sale de la mesa
El jugador que pierde debe abandonar la mesa y esperar nuevamente su turno si quiere volver a jugar.
De esta manera, un jugador que consiga una buena racha puede permanecer varias partidas consecutivas como Rey de la mesa.
¿Qué significa dejar una moneda en la mesa?
Cuando hay varios jugadores esperando, es habitual que cada uno deje una moneda sobre la mesa.
La moneda sirve para indicar que ese jugador está esperando su turno y establece el orden de entrada.
Por ejemplo, si hay tres jugadores esperando y cada uno ha dejado una moneda, cuando termina la partida entra el jugador cuya moneda corresponde al primer turno. Después, el siguiente jugador de la cola.
Es una manera sencilla de organizar las partidas cuando un local dispone de una o dos mesas y hay varias personas esperando para jugar.
Una costumbre de bares, pubs y discotecas
Este sistema no es una modalidad oficial del pool ni una regla universal de competición. Es principalmente una tradición o norma no escrita que se ha mantenido durante años en muchos locales donde hay mesas de billar para los clientes.
Por eso, cada establecimiento puede tener pequeñas variaciones sobre cómo organizar los turnos o cuántas partidas puede jugar consecutivamente una persona.
¿Qué pasa si metes la bola 8 en el saque?
Aquí encontramos una de las diferencias más curiosas entre esta forma informal de jugar y el reglamento oficial de bola 8.
En muchas partidas rápidas de Rey de la mesa, se considera que si un jugador mete la bola 8 directamente en el saque, pierde la partida.
Es una norma muy extendida en este tipo de partidas rápidas, pero no debe confundirse con la regla establecida en los reglamentos oficiales.
Según el reglamento que se esté utilizando, la situación puede resolverse de otra manera: por ejemplo, reponiendo la bola 8 o volviendo a realizar el saque, dependiendo de las reglas concretas de la modalidad.
Por eso es importante diferenciar entre las costumbres de una mesa de bar y las reglas oficiales de competición.
👉 Consulta aquí el reglamento oficial de bola 8 para conocer cómo se debe resolver esta situación según las reglas establecidas.
Una tradición que forma parte de la cultura del pool
El Rey de la mesa es mucho más que una forma de decidir quién juega después. Es una tradición muy ligada al ambiente de los bares, pubs y salas de ocio con mesas de pool.
Una mesa de 7 pies, una partida rápida, una moneda esperando turno y el reto de intentar quitarle la mesa al jugador que está ganando.
Las reglas pueden cambiar de un local a otro, pero la esencia permanece:
el que gana se queda, el que pierde espera y la moneda marca el turno.
Es una de esas pequeñas costumbres que forman parte de la cultura popular del pool y que cualquier jugador que haya frecuentado este tipo de locales probablemente reconoce.
Mi punto de vista
Para mí, los bares que tienen una mesa donde se juega al «rey de la pista» —donde el ganador se queda jugando contra el siguiente— son sumamente divertidos, ya que se juega en un entorno muy diferente al de una sala de billar profesional.
Lo normal es que la mesa esté desnivelada, el tapete algo desgastado, las bolas picadas y los tacos de pared en muy mal estado. Vamos, que jugar y ganar en estas condiciones es un auténtico reto. Sin embargo, precisamente en esos detalles radica todo su encanto. Además, al jugarse de noche y con unas copas de más, el pool deja de ser una competición estricta para convertirse en un juego de pura diversión entre amigos y muchas risas.
